Ante el creciente aumento de querellas instrumentales, El Mercurio Legal publicó una columna de nuestro socio Javier Wilenmann en la que da cuenta del bajo costo asociado a la presentación de querellas frívolas, sus efectos negativos en el sistema penal y posibles soluciones para desincentivar este tipo de acciones.
«Desde el punto de vista del sistema institucional, hay al menos tres formas de reacción que pueden disminuir los incentivos al uso frívolo y con costos excesivos de la querella.
El primero, que los juzgados de Garantía realicen exámenes de admisibilidad que no sean puramente formales.
El segundo, que el Ministerio Público cuente con mecanismos internos de organización que lo lleven a tomar de forma suficientemente pronta decisiones de no perseverar en el procedimiento, esto es, a desestimar tempranamente querellas. Ningún sistema penal funciona sin organización al filtro y es una ilusión creer que puede ser de otro modo.
El tercero, que los agentes privados e institucionales aumenten el costo de la presentación de querellas frívolas. La imposición de condenas en costas de una cuantía suficiente para no ser simbólica, así como la disposición a perseguir por querella calumniosa, conseguirían este objetivo.».

